México, 14 Ene. (Notimex).- La economía mexicana cayó 7.1 por

ciento en 2009, un retroceso de cuatro años en el patrimonio nacional

en la que se considera la segunda crisis más importante en la

historia de México, sólo inferior a la de 1932 cuando se desplomó 15

por ciento, estimó Ixe Grupo Financiero.

El director de Análisis y Estrategia Económica de la

institución, Manuel Guzmán Moreno, expuso que el costo de esta caída

en la actividad económica durante 2009 significará un retroceso de

cuatro años en el patrimonio, es decir, "dio cuatro pasos atrás en

términos anuales" respecto a lo que había acumulado en cuanto a

riqueza.

Sin embargo, aclaró, la economía mexicana empezó a mostrar

signos alentadores de crecimiento desde finales del año pasado y en

2010 consolidará su proceso de recuperación, para cerrar con una tasa

de 2.94 por ciento.

La mala noticia es que la inflación finalizará el año en 4.9 por

ciento, debido al impacto que tendrá el alza aplicada a los precios

de los servicios públicos, a los impuestos federales y a las tarifas

locales, argumentó el directivo en el marco de la Primera Junta

Semestral de Análisis y Estrategia 2010 de Ixe.

Sobre el saldo de la crisis global en la economía mexicana,

estimó que la caída de 7.1 por ciento en 2009 será la segunda más

importante en la historia del país.

Este decrecimiento implica una pérdida patrimonial de cuatro

años para México, es decir, "esta caída de alrededor de 7.0 por

ciento nos lleva a un regreso de cuatro años con respecto a lo que el

país había acumulado en términos de riqueza hasta ese entonces".

Ahora, continuó, la riqueza de México se ubica en niveles de

2005 y para recuperar esta pérdida patrimonial se tendría que crecer

a tasas de entre 5.0 y 6.0 por ciento en los siguientes años, aunque

la falta de reformas estructurales limita esta capacidad.

Explicó que para que un país acumule riqueza a lo largo del

tiempo necesita que los ciclos de alza sean más prolongados y altos

que los de baja, "esa acumulación de riqueza significa generación de

empleos, menor pobreza y mayor ingreso per cápita".

Guzmán Moreno precisó que aunque la pérdida patrimonial del país

no mide la riqueza personal, es claro que la crisis implicó una

pérdida de empleos y del ingreso per cápita, porque "el nivel de la

riqueza del país también está asociada a una pérdida a nivel

personal".

Por otra parte, destacó que este año ofrece un entorno económico

más favorable a nivel mundial que el de 2009, y en los próximos

cuatro años los países emergentes liderarán el crecimiento global,

aunque no todos lo harán a la misma velocidad, como en el caso de

México.

La buena noticia es que tras la fuerte caída en 2009, la

economía mexicana empieza a mostrar signos alentadores de

crecimiento, sobre todo en los sectores más importantes como son el

industrial y servicios, que dirigirán el repunte en 2010.

Explicó que la reanimación de las exportaciones es lo que

impulsa el crecimiento del país, ya que en noviembre pasado crecieron

a una tasa anual de 10 por ciento y, en particular, las dirigidas a

Estados Unidos registraron, por primera vez, una tasa positiva en 14

meses.

En la medida en que se consolide la recuperación en Estados

Unidos se verán cifras más importantes de crecimiento en las

exportaciones mexicanas, aunque aclaró que gran parte de la suerte

del mercado exportador y de la economía nacional dependerá del sector

automotriz.

En cuanto al desempleo, refirió que México se ubica como la

quinta economía dentro de los 30 países de la Organización para la

Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con menor tasa, porque

han sido exitosos los programas de protección al empleo que

estableció el gobierno a principios de 2009.

Comentó que la expectativa era que se perdieran unos 500 mil

empleos en 2009, pero Ixe estima que fue inferior a 200 mil, ya que a

finales del año pasado hubo una generación de empleos permanentes.

El director de Análisis y Estrategia Económica de Ixe consideró

además que la inflación será un tema crucial en el desempeño de la

economía y los mercados financieros a nivel mundial.

Sobre México, señaló que luego del nivel de 3.57 por ciento

logrado en 2009, la inflación estará presionada este año por los

incrementos aplicados en los precios de los servicios públicos

administrados, como las gasolinas, la electricidad y el gas natural.

Asimismo, por el alza en las tasas de diversos impuestos como el

IVA, el ISR, o los IEPS, así como a los precios de algunas tarifas

locales, como el Metro o el agua en el Distrito Federal.

En conjunto, calculó, estos tres elementos tendrán un impacto

adicional en la inflación de 150 a 180 puntos base, por lo que a

finales del año cerraría en 4.9 por ciento.