Es una realidad el dramático aumento de la violencia doméstica; feminicidios, violaciones y agresiones físicas y emocionales se han agudizado durante la pandemia.

Los incrementos de feminicidios y las denuncias por violencia contra las mujeres se han sumado a los daños colaterales alcanzados por la pandemia global del Covid-19. Como si no fuesen suficientes las muertes, los enfermos, el desplome en las economías de los países, la pérdida de empleos, el hambre, y la quiebra de empresas y negocios en todo el mundo, en las últimas semanas se han registrado incrementos en el número de feminicidios que se han registrado durante el confinamiento, mientras las denuncias por violencia contra las mujeres se han multiplicado de manera significativa. Un tema que sin duda debe ser atendido a la brevedad por las autoridades para salvaguardar la integridad de las féminas que libran en sus propios hogares una “pandemia silenciosa”, como se ha dado en llamar a este fenómeno.

Siempre se ha dicho que es en el hogar en dónde se perpetran la mayoría de actos violentos en contra de las mujeres siendo frecuentemente a manos de su pareja en donde encuentran la muerte o violaciones y lesiones graves. Lamentablemente la cuarentena obligada por el Covid-19 las ha dejado a merced de sus agresores sin nadie más que las proteja del inminente peligro en que se encuentran.

Apenas en marzo pasado, con motivo de El Día Internacional de la Mujer, vimos a millones de ellas salir a las calles para hacerse escuchar, para exigir un alto a la violencia que han padecido de manera cotidiana en su vida diaria, para exigir a las autoridades que se atiendan sus demandas y se detenga la creciente violencia de género e impunidad.

Pero, todavía estábamos sorprendidos con esa importante convocatoria que tuvieron para manifestarse y alzar la voz en las principales ciudades del mundo, incluido México por supuesto, cuando la pandemia las obligó a encerrarse en casa con sus violentas parejas con resultados fatales para algunas de ellas.

En el caso de nuestro país, según la organización feminista Marea Verde, desde la entrada en vigencia de la cuarentena fueron asesinadas 210 mujeres, tan solo del 16 de marzo al 14 de abril, mientras las llamadas al 911 van en aumento lo mismo que la demanda de servicios de refugios para mujeres.

La vocera de Marea Verde México, Renata Villarreal, explicó que han documentado esa cantidad de víctimas en la capital mexicana y el resto del país, ya que las cifras oficiales no dan a conocer la realidad ni son certeras porque lo informan como asesinato, suicidio o paro cardiaco, cuando en muchos casos son feminicidios.

Para la representante de Marea Verde el ataque contra las mujeres ha aumentado en la cuarentena porque al estar en confinamiento, están perdiendo sus redes de apoyo como las compañeras de trabajo, las mamás de la escuela de sus hijos, las vecinas.

De acuerdo a los datos de Marea Verde el estado donde más casos se han registrado es Guanajuato, seguido por el Estado de México, Michoacán, Jalisco, Chihuahua y Baja California.

Ahora bien, según las cifras que registra el gobierno, casi mil mujeres fueron asesinadas en México en los primeros tres meses de 2020.

Dicen los activistas que las llamadas de emergencia a la Red Nacional de Refugiados, una ONG mexicana que atiende a mujeres víctimas de violencia, han aumentado en un 60 por ciento desde el comienzo del período de confinamiento, razón por la que están pidiendo a las autoridades implementen políticas para protegerlas.

Wendy Figueroa, coordinadora de la Red Nacional de Refugios para mujeres, alerta que se ha visto “un aumento muy significativo en llamadas telefónicas, mensajes de socorro, asesoramiento, ya sea en las redes sociales o por correo del 60 por ciento y en las primeras tres semanas de esta campaña, hubo un aumento del 5 por ciento en los refugios en todo el país”.

En el caso particular de Jalisco, una publicación de El Occidental, menciona que un total de 523 mujeres fueron violentadas durante el mes de marzo, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con base a los números de la Fiscalía de Justicia de Jalisco.

La tasa de victimización femenina en el estado fue 12.27% por cada 100 mil mujeres. La cifra de marzo (523) representa un incremento de 9.64% respecto a febrero, cuando 477 mujeres fueron víctimas de algún presunto delito, es decir, se registraron 46 casos más.

Pero los feminicidios y la violencia de género no son exclusivos de nuestro país, pues naciones como Reino Unido, Perú y Argentina, entre muchos otros, refieren la misma tendencia a causa de la pandemia.

Según cifras de la organización Counting Dead Women Project, que lleva el recuento de feminicidios, 14 mujeres y 2 niños han sido asesinados durante las primeras tres semanas de cuarentena obligatoria en Reino Unido.

Se trata del mayor número registrado durante un periodo de 21 días (del 23 de marzo, cuando se decretaron las medidas, al 12 de abril) en 11 años y sobrepasa en más del doble la tasa media.

Asimismo, las llamadas a la línea de ayuda estatal, que gestiona la organización Refuge, aumentaron un 49 por ciento en ese mismo plazo.

Estos datos forman parte de un informe del Parlamento británico, que reclama al Gobierno del conservador Boris Johnson a emprender “un plan de acción urgente que establezca medidas prácticas para abordar esta violencia como parte integral de la lucha contra la COVID-19”, de acuerdo a información proporcionada por la agencia EFE.

En Perú, tras ocho semanas de confinamiento, se registraron 12 feminicidios y 226 violaciones, de las cuales 132 eran menores de edad. Todas ellas en aislamiento, confinadas y desprotegidas ante sus asesinos o violadores.

En tanto, la ONU ha advertido que desde el inicio de la cuarentena en Argentina aumentaron las denuncias de mujeres que sufren violencia de género a la línea telefónica 144, que brinda orientación, asesoramiento y contención a mujeres en situación de violencia. Según fuentes del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de Argentina, las llamadas crecieron un 39 por ciento. El propio Ministerio publicó además, las denominadas "Medidas en materia de género y diversidad en el marco de la emergencia sanitaria" y un mapa nacional con todos los centros de atención a mujeres que sufren violencia doméstica.

Además, según cita la agencia estatal de noticias argentina Télam, de acuerdo a datos del Observatorio Matria Latinoamericana (MuMaLá), desde que fueron implementadas las primeras medidas de restricción por la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19, a partir del pasado 12 de marzo, se registraron 45 feminicidios.

De acuerdo a diversas organizaciones, en los países con coronavirus ha habido un aumento de violencia de entre el 25 y 300 por ciento.

El COVID-19 ha agravado lo que ya era una emergencia sobre la seguridad y el bienestar de las supervivientes de violencia en el ámbito doméstico, quedando de manifiesto que la violencia machista es la parte silenciosa de la actual crisis.

Lo más preocupante, como ya se mencionaba, es que debido al confinamiento los agresores tienen a sus víctimas en casa, en sus cuatro paredes, en condiciones de mayor vulnerabilidad, violentándolas en todas las formas posible.

En este contexto, es urgente exigir a las autoridades de todos los niveles atiendan también este tema que no es menor. No solo lo referente a la salud y la economía requiere atención. Se precisan acciones para frenar la violencia. Los tres poderes y las entidades públicas, deben coordinarse para emitir las alertas, y medidas cautelares. Las mujeres no pueden estar desprotegidas, no pueden vivir en situación de indefensión, el estado debe brindarles herramientas a su alcance a fin de que el encierro no les signifique una condena sino garantizarles atención y protección.