Speed, el influencer estadounidense del momento, no deja de sorprender en el épico viaje que está haciendo por China.
Y es que, una de las más recientes transmisiones en vivo de Speed casi se convirtió en una mini película de ciencia ficción cuando se subió y aparentemente condujo un taxi volador.
¿Cómo le fue a Speed en esta increíble aventura? A continuación te damos los detalles del viaje.

Así fue la transmisión en vivo de Speed manejando un auto volador desde China
Desde que puso un pie en China, Speed ha estado compartiendo cada momento de su aventura con sus millones de seguidores.
Por ejemplo, Speed ha probado la comida local más exótica, ha visitado lugares emblemáticos -como la Gran Muralla- y hasta ha peleado con el que posiblemente es el robot humanoide más avanzado del mundo.



Pero la última hazaña de Speed es la que sin duda ha resonado en todas las redes sociales, dejando a todos con la boca abierta y a él con miles de reproducciones.
El influencer compartió un video en el que se le puede ver dentro de un taxi volador, parecido a un dron gigante, que de pronto comienza a elevarse.
Aunque no está del todo claro si Speed realmente estaba conduciendo el taxi volador o si se trataba de una demostración guiada, la emoción y la sorpresa del influencer eran más que evidentes.



¿Speed realmente condujo un taxi volador en transmisión en vivo desde China?
El video de Speed no ofrece muchos detalles técnicos sobre el vehículo, pero según reportes, se trataría de una aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL, por sus siglas en inglés), similar a los drones gigantes capaces de transportar pasajeros en distancias cortas dentro de las ciudades.
Normalmente, estos taxis voladores son pilotados automáticamente, pero aparentemente en esta ocasión le permitieron a Speed tomar el control -con supervisión de expertos-, lo que hizo la experiencia aún más extrema.
Como era de esperarse, los clips del momento no tardaron en inundar TikTok, X (antes Twitter) e Instagram.
Muchos usuarios aplaudieron la actitud aventurera de Speed, mientras otros bromeaban sobre lo peligroso que sería dejarle un taxi volador sin supervisión por mucho tiempo.