Autoridades de Nueva Zelanda investigan la responsabilidad respecto a las muertes de hasta 13 turistas en una isla volcánica que se encontraba en alerta desde el pasado mes.

5 personas ya se confirmaron como víctimas, mientras que otras 8 se encuentran desaparecidas y prácticamente han sido dadas por muertes debido a la erupción del volcán.

Autoridades y público en general se han cuestionado porque los turistas, que se trasladaban en el crucero “Ovation of the Seas”, (Ovación de los Mares), recibieron autorización de pisar la isla, pese al peligro que esto representaba.

El volcán, ubicado en la Isla Blanca, hizo erupción esta semana por primera vez desde el 2001. Como siempre, representa un peligro el adentrarse en una zona adyacente a un volcán en activo.

El volcán, conocido en la lengua Maori como “Whakaari”, representa apenas la punta de un enorme pico de 50 kilómetros cuyo origen viene desde el fondo marítimo.

Por la actividad volcánica que se había presentado en las últimas semanas, la agencia de monitoreo neozelandesa GeoNet había aumentado a 2 el nivel de alerta en el volcán, advirtiendo en un incremento en la presencia de dióxido de sulfuro, gas que se origina ante la presencia de magma.

También se informó de un incremento en la fuerza de los temblores que se sienten en la zona, por lo que se emitió la alerta sobre un posible peligro en la zona aledaña a la isla.

El volcán hizo erupción de forma constante entre 1976 y el 2000, por lo cual se considera peligroso acercarse al mismo.