La pregunta la ha hecho la periodista Michelle Goldberg, quien empieza su artículo diciendo que 2024 fue un mal año para la izquierda mundial “con la victoria de Donald Trump en Estados Unidos" y el avance conservador en Europa.
Agrega la columnista que también “fue un mal año para las mujeres en la política”, ya que “en el 60 % de los países que celebraron elecciones en 2024, el número de mujeres en las legislaturas disminuyó”.
Un país fue la excepción: “México, donde Claudia Sheinbaum, la heredera del extravagante y disruptivo líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, ganó la presidencia por una abrumadora mayoría”.
Para Michelle Goldberg, Sheinbaum “es en muchos sentidos la antítesis de los arrogantes dictadores que hacen que este momento de la política mundial resulte tan sofocante. No me refiero solo a Trump y Vladimir Putin, sino también a los nuevos tecnocaudillos de Latinoamérica, figuras como Nayib Bukele de El Salvador y Javier Milei de Argentina, quienes combinan la política de extrema derecha con la sonrisa posmoderna de los trolls”.
En síntesis, mientras que “en todo el mundo, el humanismo liberal flaquea” y las “fuerzas de la crueldad reaccionaria avanzan”, Claudia Sheinbaum, “quien ha adoptado el lema de López Obrador ‘Por el bien de todos, primero los pobres’, puede parecer una brillante excepción al espíritu imperante del machismo autocrático”.
Aquí se puede leer el texto completo de Michelle Goldberg en The New York Times.