Mucho se ha dicho —y criticado— acerca de la realización de eventos internacionales en México que parecen, a primera vista, reservados para una élite. Tales como la Fórmula 1, torneos de golf, arte contemporáneo de vanguardia, y ahora, el Longines global Champions Tour México 2025, presentado por GNP Jumping, que se llevó a cabo en el emblemático Campo Marte del 27 al 30 de marzo.

Pero, quienes ven en estas actividades una extravagancia de ricos, están perdiendo de vista algo fundamental: la inserción activa de nuestro país en los grandes circuitos del mundo.

El Global Champions Tour es, sin exagerar, el equivalente ecuestre de la Champions League en el fútbol. Se trata de un circuito altamente competitivo y exclusivo, donde participan los mejores jinetes del planeta.

Al albergar esta edición, México, que forma parte del circuito desde 2014, se convierte en la única sede latinoamericana del calendario y la segunda escala del circuito 2025, lo que coloca a nuestro país en una posición privilegiada. No es poca cosa recibir a 150 jinetes y amazonas de más de 25 países junto con 225 caballos de competencia, muchos de los cuales ocupan los primeros puestos en el ranking mundial.

¿Por qué importa todo esto?

La razón es sencilla, porque en un mundo hiperconectado, la imagen internacional de un país es también una herramienta de desarrollo. Y es a través de este tipo de eventos, que México tiene la oportunidad de mostrar su capacidad organizativa, hospitalidad e infraestructura, pero, sobre todo, su vocación global.

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No es casualidad que firmas como Longines y GNP Seguros hayan apostado por nuestro país como sede. Como muchas marcas globales, ellos saben que México ya superó la marca de ser un mercado emergente para convertirse en un escenario global.

Excelencia no “aspiracionismo”

El programa de la competencia reflejó este nivel, se dieron cita equipos de Italia, Francia, Alemania, Bélgica, entre otros, y quienes acudieron de espectadores de este magnífico evento fueron testigos de una emocionante y magnífica competencia. La bolsa de premios lo dice todo, nada más en la categoría CSI 5* se repartieron más de un millón de euros entre los ganadores.

En la Global Champions League, compitió el equipo anfitrión México Amigos, integrado por destacados jinetes como Carlos Hank Guerreiro, Zoe Conter y Eduardo Pereira y, en el cierre del domingo se disputó el Gran Premio de México, una prueba que exige un alto nivel de técnica y que resultó espectacular, con jinetes que sortearon obstáculos de hasta 1.60 metros de altura, donde el italiano Emanuele Camilli se llevó la victoria con su caballo “Chacco´Girlstar”.

Nada de esto es casual, si escogieron a México como sede es porque nuestro país forma parte de un ecosistema deportivo global, y significa que estamos aprendiendo a jugar en las grandes ligas. Por otro lado, es un escaparate para promover la cultura, en esta edición el estado encargado fue Guanajuato, con una muestra que incluyó música, danzas tradicionales, un flash mob con personajes históricos como Miguel Hidalgo y Josefa Ortiz de Domínguez y la presentación de la Orquesta Sinfónica de Guanajuato.

Un deporte lleno de belleza

No se trata de aspiracionismo ni de esnobismo. Se trata de entender que, si México quiere ser tomado en serio en el concierto de las naciones, debemos hacernos presentes codo a codo donde están los mejores.

La práctica de la equitación en México es principalmente amateur, sin embargo, por todo el territorio existen escuelas y clubes hípicos con jinetes y caballos que están al nivel de cualquier lugar del mundo.

No se puede olvidar que la primera medalla de oro que ganó México fue en las olimpiadas de Londres de 1948 con un gran equipo que comandó Humberto Mariles con un yegua de nombra Arete, en donde estuvieron jinetes como el coronel Alberto Valdés y el mayor Pérez, ganador de la prueba de los Tres Días. Desde entonces México tiene una gran tradición ecuestre que se ha mantenido hasta la fecha y que ha puesto a México en el plan internacional. Incluso derivado de ello, se creo uno de los hípicos más importantes de México y Latinoamérica que es administrado por el gobierno de la CDMX como el Centro Hípico de la Ciudad de México.

Quitar la etiqueta del elitismo y ver la disciplina ecuestre como una parte más de la cultura deportiva, nos permitirá mejorar la competitividad de los jinetes mexicanos a nivel internacional.

Y esto aplica en el comercio, en la cultura, en la ciencia… Y sí, también en el deporte de alto nivel, por más especializado que parezca. Porque cuando México se abre al mundo, el mundo se abre para México.

X: @diaz_manuel