Todos aplaudimos el cambio de ruta de parte del gobierno mexicano en su nueva administración respecto a la seguridad pública. Esa que pasa del “abrazos, no balazos” a los golpes decididos y firmes a los grupos “generadores de violencia”. Todo hasta ahí luce perfecto, ¿o será que tiene un lado oscuro para el país? El abuso en detenciones de capos conlleva sus riesgos. Al descabezarlos, los que quedan libres ni ingresarán a un convento a expiar sus pecados y graves faltas ni tampoco se enlistarán al programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro, sino que continuarán en actividades ilícitas.
Lo anterior es preocupante, ya que (sobre todo) en los casos de grandes grupos que se dedican al trasiego de cocaína (un producto casi de canasta básica en los Estados Unidos), ya que los que queden en libertad, al atomizar dichos cárteles, pueden enfocar sus afanes en delitos que sí lesionen de forma directa y muy preocupante al mexicano de a pie, es decir: el asalto, el secuestro, robo a casa habitación, cobro de derecho de piso y un nada corto etcétera. Además, y esto podrá no gustar, pero no se puede vivir en mexicolandia, le pega a una de las cuatro patas de la mesa que ingresa divisas frescas al país, esto es, el trasiego de ese polvo blanco tan socorrido por el vecino del norte, y es que una cosa es el decidido combate al demoniaco fentanilo, que a acciones que equivalen a detener y confiscar a buques tanque con petróleo crudo de exportación.
Es hasta peligroso que el secretario Omar García Harfuch se engolosine con la popularidad, con los aplausos y con las palmadas en la espalda del Tío Sam, ya que no debemos ser ingenuos y olvidar que antes que cualquier objetivo, el hijo del último secretario de gobernación del presidente José López Portillo es la candidatura oficial a la presidencia de la República en el año 2030, y que las dos consecuencias negativas al país que ya mencioné, una que puede aumentar los delitos que más lesionan al mexicano de bien y la otra que puede abonar a que el país caiga en lo que no pocas voces vienen repitiendo: una recesión económica.