A finales del pasado mes de marzo, bajo el impulso de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), se llevó a cabo la conferencia llamada “Conferencia ALTA de Combustible & Sostenibilidad”. En ella se tuvo la participación de varios actores importantes de la industria aérea de la región.

Principalmente se habló de la urgencia que existe para que los países de la zona comiencen a establecer las directrices para la transición energética a los combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) y con ello cumplir las metas trazadas dentro de la aviación comercial.

A través de un comunicado nos compartieron los resultados del encuentro, donde además de la representación de las líneas aéreas, estuvieron proveedores, autoridades, así como fabricantes de aviones; el tema principal fue la descarbonización de la industria aeronáutica.

El encargado de sostenibilidad de SKY, línea aérea chilena de bajo costo dijo “…la falta de regulación definida en América Latina dificulta la planificación de iniciativas sostenibles a largo plazo. Aunque SKY opere una flota muy moderna y eficiente en la región, evitando más de 1 millón de toneladas de Co2, la ausencia de reglas claras genera incertidumbres para las inversiones en soluciones que reduzcan las emisiones de carbono”.

Por su parte la fabricante norteamericana Boeing, a través de su representante para América Latina y el Caribe, Landin Loomis reafirmó el compromiso de la compañía para apoyar a los clientes y gobiernos de todo el mundo en sus ambiciones para el futuro de la aviación, y expresó:

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<i>“…. La expansión del uso de tecnologías que apoyan a nuestros clientes, como el SAF, la propulsión eléctrica y el hidrógeno, depende de políticas públicas que promuevan la producción y reduzcan costos. Boeing ya ha realizado más de 800 vuelos de prueba con SAF y lidera investigaciones en propulsión eléctrica y de hidrógeno, posicionándose para validar nuevas soluciones.”</i>

Landin Loomis, representante para América Latina y el Caribe de Boeing

Otra de las aristas para la disminución de la huella de carbono se centra en los plásticos de un solo uso. Se están haciendo esfuerzos muy grandes dentro de la aviación para prescindir de estos lo más posible, por eso se debe contemplar y considerar el gran brío entre las líneas aéreas y los proveedores de servicios a bordo, en su búsqueda de materiales más ecológicos y amigables.

En ese sentido la aerolínea LATAM logró una importante reducción, cerca de 130 mil toneladas de residuos alimentarios, gracias a los cambios implementados en los que se impulsa a los pasajeros el reciclar, pero sobre todo al cambio de hábitos; algo muy complicado, sobre todo cuando de aviación tradicional se trata. Con el modelo de bajo costo es distinto, pero aún así todos están comprometidos con el mejoramiento del medio ambiente.

Mi sentir es que el gran desafío radica en la implementación de políticas eficientes, porque para una mejor competitividad en el sector, también se requiere de una estandarización, y sobre todo que los gobiernos de la región cooperen y coadyuven en la reducción de los costos que hoy significa la utilización de SAF.

Lo he dicho y sigo pensando igual, nuestro territorio es privilegiado en cuanto a desechos, y no necesitamos adquirirlos, como sí lo hacen en los países de primer mundo, que tienen que comprar residuos para poder elaborar SAF. Ese primer paso ya lo tenemos ganado, pues contamos con la materia prima necesaria, ¿qué es lo que falta?

Justamente eso fue lo que se debatió ampliamente en este foro, la flexibilización de las políticas de calidad del combustible; para más claridad del lector, que se siga permitiendo el uso de la turbosina, en este caso los combustibles Jet A y el Jet A-1, que, a pesar de ser combustibles fósiles, tienen diferencias en cuanto a especificaciones, pero sobre todo precios, que permiten a la aviación seguir siendo competitivos.

La mayor traba radica en que los gobiernos deben ponerse de acuerdo, pues en la actualidad cada quien aplica sus políticas, y algunos son muy inflexibles. Es necesaria una larga y ardua tarea de convencimiento para que trabaje de la mano toda la región de América Latina y del Caribe, porque además tenemos muchísimo potencial para la fabricación, almacenamiento, distribución y venta de SAF.

Le toca a los gobiernos de la zona acelerar los procesos de certificación, que actualmente pueden tardar hasta cinco años. De no hacerse, generaría retrasos y lo que se busca es ganarle al tiempo para cumplir con la meta de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI): “cero emisiones de gases de efecto invernadero en la aviación para el 2050”.

El punto álgido de este foro fue: “¿Cuál será el futuro de la cadena de suministro sostenible?”. Aquí vale la pena detenernos en escuchar a la vicepresidenta de Aviación y Marinos de Terpel, empresa que ofrece servicios de abastecimiento y operación de combustible para la aviación y el sector marítimo con fuerte presencia en aeropuertos de Colombia, Panamá, Perú y República Dominicana. La ingeniera industrial Liliana Tovar, quien manifestó:

“Es necesario capacitar a los proveedores sobre el uso de energías renovables y monitorear el origen de los insumos, además de una armonización regulatoria en la región para facilitar la adopción de prácticas sostenibles, destacando el potencial de la región en la generación de biomasa”.

A su vez, también se deben de considerar los avances tecnológicos para la producción del SAF, con qué tecnologías de punta se cuentan en la región, pues esto terminará por impulsar una aviación más competitiva, ya que, al bajar los costos operativos de las aerolíneas, estas pueden ofertar tarifas más baratas y atractivas para los usuarios.

Centrados en la importancia de la transición a una aviación más verde, la labor de quienes integran la ALTA será convencer a sus gobiernos de trabajar en marcos regulatorios claros y en incentivar las inversiones en las distintas cadenas de suministro de SAF, pues será la clave para poder garantizar un futuro más sostenible en la zona.

Trabajos a marchas forzadas, no cabe duda, pero los protagonistas se están moviendo, es un hecho.