Como parte de la política de protección ambiental la empresa mexicana Coca-Cola Femsa inauguró una moderna planta para el tratamiento de aguas residuales en Panamá.

La empresa, que es la mayor embotelladora de productos Coca-Cola de Latinoamérica y la segunda más grande del mundo en ventas, precisó que la inversión en esta planta ascendió a 2,5 millones de dólares.

Carlos Salazar Lomelín, director general de la compañía que tiene sede en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, señaló que el agua es indispensable para la vida, por lo que en la empresa se esfuerzan por un uso eficiente del recurso en todas nuestras plantas y procesos; así lo publicó el periódico Milenio Diario.

Consideró además que esta inversión es una muestra del crecimiento económico de la compañía, que va de la mano de la protección del planeta y reveló que la empresa desarrolla valiosas acciones en pro de la conservación del medio ambiente, de la reducción del consumo del recurso hídrico y de la protección del clima.

Por otro lado la directora de operaciones de Coca-Cola Femsa en Centroamérica, Tanya Avellán, explicó que el objetivo de la empresa es generar valor económico, pero que "el crecimiento vaya a la par de la generación de valor social, y eso incluye operar en armonía con el entorno".

La nueva planta permite tratar toda el agua que se utiliza en el lavado de recipientes retornables que se emplea en el proceso industrial de la planta embotelladora en Panamá, ya que retira los contaminantes presentes en el vital líquido por medio de microorganismos que producen lodos biológicos, bacterias que respiran oxígeno y despiden bióxido de carbono, proceso que purifica el agua y retira el 90% de los contaminantes.

El rotativo agregó que el agua procesada alimenta una enorme pecera con especies de colores, donde se apreciará su limpieza y podrá ser extraída para otros usos.